Dos remembranzas, se amalgaman en mi presente. Para las madres, sus hijos siempre serán sus “ pequeñines” .

Si pudiera….

Allí cuando apenas eras vida naciente, velloncito de amor. Entonces era yo cual náufrago en busca de aire y libertad. La vida me llevó cual vorágine imparable, entonces, solo corriendo y sin parar.

Entonces densos nubarrones invadían mi entrega, mi esencia. Años de vida, años tuyos, ilusiones y risas exquisitas, casi dolían. Imparable e implacable, realidad marcada, casi extenuante. Allí estaba y me iba, estaba sin estar, tus bracitos cual sagrado dogal a mi pecho se aferraban. Tú, tan pequeña, tan expectante, tan urgida de calor, de contención.

Si pudiera, hija mía, si pudiera…horadar y extraer mi corazón. Si pudiera, solo si pudiera…cual pequeña gema palpitante, entonces abrir este pecho adolorido, mostrarte el corazón abierto, esperando. Cuanto amor desbordaba entonces y cuanto se atrevió a merecerte. Si pudiera…en veloz carrera huiría hacia ese entonces, hacia ese lugar.

En danza mágica de felicidad colmada, abrazarte, por siempre. Mi amor te alcanzaría, te cubriría, te libraría de temores y tristezas…Pequeño capullo entonces, regalo de vida, mi ilusión primera.

Tú, ahora

Enero 2021

antes cual Perséfone, en su mundo inocente y seguro. Despues arrastrada al inframundo por Hades, hacia adentro, hacia las entrañas, hacia el miedo acechante.

antes cual Perséfone, en su mundo inocente y seguro. Despues arrastrada al inframundo por Hades, hacia adentro, hacia las entrañas, hacia el miedo acechante.